Món Sant Benet

BAIXA

Donde estamos

Camí de Sant Benet de Bages, s/n. Sant Fruitós de Bages
938 759 401
info@monstbenet.com
www.monstbenet.com
Món Sant Benet es un conjunto único que fusiona el arte medieval, la naturaleza y la gastronomía para crear una propuesta de ocio y cultura atractiva y pensada para todos los públicos.

El monasterio benedictino de Sant Benet de Bages, situado en el municipio de Sant Fruitós de Bages, es uno de los conjuntos monásticos de la Edad Media mejor conservados de Cataluña. Desde que en 2007 se inauguró como Món Sant Benet, el monasterio ha conseguido recuperar el esplendor arquitectónico y patrimonial que le distinguió en la Edad Media.

Vamos de visita

Món Sant Benet ofrece un conjunto de visitas y actividades para vivir un mundo de emociones únicas.

Las visitas al monasterio invitan a descubrirlo a través de una museografía que sugiere un viaje en el tiempo. Proyecciones, hologramas y efectos multisensoriales sorprendentes, permiten adentrarse en esta historia fascinante y revivir los mil años de historia del monasterio, desde la fundación en el siglo x, hasta que Ramon Casas lo convirtió en su mansión de verano a principios del siglo xx.

Con la visita “Mil años de sensaciones” (visita medieval) se hace  un recorrido por los espacios más emblemáticos del monasterio: la iglesia, el claustro, la bodega y las celdas de la galería de Montserrat. Duración de la visita: 1 hora 15 minutos.

“Un día en la vida de Ramon Casas” (visita modernista) es un recorrido que nos transporta al verano de 1924, atravesando las estancias del sobreclaustro que el pintor Ramon Casas y su familia convirtieron en residencia de veraneo. Música, luz, imágenes y olores nos guían a través de los salones y habitaciones para vivir una experiencia llena de sugestión y sensibilidad. Visitas de martes a domingo. Duración de la visita: 45 minutos.

Se recomienda reserva prèvia en todas las visitas.

 

 

Ramon Casas

A raíz de la relación de Elisa Carbó con la fábrica textil de Sant Benet Isidro Puig y Compañía, de la que era accionista, en verano la familia Casas Carbó solía ir a Sant Benet, siguiendo la costumbre de las familias burguesas, que al llegar el buen tiempo abandonaban la ciudad para trasladarse a un lugar más tranquilo y rural.

Inicialmente, durante sus estancias en Sant Benet los Casas Carbó se alojaban en la Casa de l’Amo, junto con las familias de los demás accionistas. El monasterio, muy cerca de la fábrica y por aquel entonces en un estado ruinoso, se convirtió en el sitio perfecto para que jugaran los hijos, Montserrat, Ramon (el pintor) y Elisa. A la edad de quince años, Ramon ya realizó un dibujó del claustro y lo publicó en L’Avenç (1881), la revista que había fundado en colaboración con otros intelectuales.

En 1907 Elisa Carbó, viuda desde 1897, compró en subasta pública dicha propiedad y unas tierras adyacentes. A partir de aquel momento se puso en marcha un gran proyecto para restaurar el monasterio y devolverle su esplendor, a la par que se le añadían las nuevas comodidades de la vida burguesa (conducciones de agua, baños, electricidad, cocinas…). Las obras de rehabilitación corrieron a cuenta de Josep Puig i Cadafalch.

Ramon Casas siempre se sintió unido a Sant Benet, veraneó allí a lo largo de su vida y transmitió su pasión por el lugar a sus amigos más próximos, como Miquel Utrillo, para quien organizó el banquete de bodas en el monasterio (en julio de 1911), o Santiago Rusiñol, que representó dicho paraje en algunas pinturas.
Ramon Casas en Sant Benet de Bages. © Foto Gomis, c. 1913